1915

Mariano Saderra abre en Barcelona un pequeño y humilde taller artesanal dedicado a la reparación y fabricación de paraguas

En 1915 en el popular mercado de Sant Antoni de Barcelona Mariano Saderra, tío del abuelo del actual propietario, decide poner en marcha un modesto taller en el que pasa largas horas creando y reparando paraguas. Eran tiempos difíciles pero la pasión que siente por su trabajo se convierte en su mejor recompensa.

Pronto su saber hacer pasa de boca en boca y son muchas las personas que se acercan al taller confiando en las buenas manos del artesano.

Comienza así la historia de una gran saga de creadores de paraguas.

Mariano Saderra
1932

Su sobrino Eduardo López Llorente toma el relevo y abren su primera tienda

El negocio crece y Mariano Saderra toma como pupilo a su sobrino Eduardo López Llorente. El flechazo de Eduardo por el oficio es inmediato enamorándose de un trabajo que le permite dar rienda suelta a su creatividad y a su imaginación.

En poco tiempo el sobrino hereda el negocio e inaugura la primera tienda de venta, fabricación y reparación de paraguas en la calle Sepúlveda 157 de Barcelona.

Fue en 1932 cuando aparece por primera vez el nombre de Eduardo en la historia de la empresa. Un nombre y una familia cuya pasión por el oficio se remonta a hace más de medio siglo.

Eduardo López Llorente
1940

La rana símbolo e imagen del taller de artesanos

Durante esa época, principios del siglo XX, Eduardo López comenzó a esbozar el icono que sería emblema de la tienda. En aquellos años la tienda taller ya era muy conocida entre la gente de la ciudad, pero Eduardo quiso ir más allá. Quería que el público relacionase sus paraguas con una imagen que fuese fácil de recordar y que estuviese estrechamente ligada con la prosperidad y con el agua.

De su poderosa imaginación surge la idea de una rana, símbolo de suerte, renacimiento, renovación, fertilidad, liderazgo, transiciones y del proceso de metamorfosis.

Eduardo decide incorporar a ambos lados de la fachada exterior del comercio dos paneles de madera con el dibujo de unas ranas: una alegre y vivaracha con un paraguas nuevo que representaba la venta de paraguas, y otra triste y contrariada con un paraguas roto que anunciaba al local como taller de reparación.

1968

Transformación y cambio. Nace PARIMEX y la marca VOGUE fashion in the rain

1968 fue un año importante en la historia mundial. Los estudiantes protestaron contra la Guerra de Vietnam. En París y Berlín los jóvenes se manifestaron abiertamente. Fue el año de la Primavera de Praga y en el que el Apolo 8 realizó el primer viaje tripulado de ida y vuelta a la Luna.

Un año de cambios y de transformación a los que suma también Eduardo López Cabré, hijo del anterior propietario y padre del actual gerente de la empresa. Eduardo hereda la tradición artesanal aprendida en el taller de su padre y conserva la rana, el icono que creó su progenitor.

Haciendo honor al símbolo de la empresa el taller sufre en ese año una importante metamorfosis. El nuevo propietario, animado por la excelente evolución del negocio, constituye Parimex, acrónimo del nombre PARaguas IMportación EXportación, y decide crear la marca Vogue, firma de moda que desde el primer momento marcará la diferencia por su calidad y por la exclusividad de sus diseños convirtiéndose en un referente del sector.

El humilde taller de la calle Sepúlveda se convierte en fábrica y se traslada a la calle San Salvador de Ripollet. Mientras que las oficinas y el centro de diseño se sitúan en la calle Miquel i Badia de Barcelona.

Eduardo López Cabré
1982

Expansión y consolidación internacional de PARIMEX-VOGUE. Eduardo López Sampedro cuarta generación

Parimex continua su evolución y su expansión internacional pero sin olvidar sus orígenes: los de una familia dedicada desde principios del siglo XX a la creación de paraguas. Un sentimiento que Eduardo López padre inculca a su futuro sucesor y actual propietario de la empresa Eduardo López Sampedro, que abandera a la cuarta generación de la familia.

Eduardo López no sólo hereda el amor de sus antecesores por el oficio sino también el espíritu emprendedor de todo ellos. Es esta pasión lo que da impulso a la expansión internacional de VOGUE dando a conocer la marca en Estados Unidos, Corea, Francia, Reino Unido, Portugal y en otros 30 relevantes mercados internacionales.

Eduardo López Sampedro
1999

Aumentan la exportaciones. La fábrica de Ripollet se convierte en un importante centro logístico de distribución nacional e internacional

La consolidación internacional de la empresa conlleva un nuevo cambio: la fábrica de Ripollet que sucedió al pequeño taller fundado en 1915 se convierte en un importante centro logístico dividido en dos grandes almacenes: el almacén número 1 utilizado como plataforma para servir diariamente, Just in Time, todos los pedidos tanto nacionales como internacionales, y el almacén 2 habilitado para dar cabida a todas las colecciones y contar con un stock permanente de productos.

2010

Visión de futuro y renovación. La apuesta por la venta online y por las redes sociales

El viaje de esta familia centenaria sigue su marcha en pleno siglo XXI. Eduardo López apuesta decididamente por la comunicación a través de las redes sociales y por la venta online de paraguas adquiriendo el dominio paraguas.es actualmente paraguasvogue.com.

Ambos medios le dan a Eduardo la oportunidad de recuperar el contacto directo con el público y de potenciar la vocación de servicio que comenzó en el año 1915 en el humilde taller del tío de su abuelo.

Web Paraguas Vogue
2019

Presentación mundial de la nueva línea de productos: las mochilas waterproof Parimex Urban…

Ahora en 2019 Eduardo López Sampedro mantiene viva la esencia que dio origen a la empresa: progresar y transformarse para mejorar y prosperar, tal y como simboliza la icónica ranita que acompaña a la familia desde 1940.

La evolución se ha materializado con la creación de una innovadora línea de productos, las mochilas PARIMEX URBAN… cuya imagen de marca está representada por la emblemática rana, recuperada por el actual propietario para rendir homenaje a todos sus antecesores y recordar aquella tienda-taller donde se comenzó a escribir la historia de Parimex.

Como no podía ser menos las nuevas mochilas son además waterproof. El agua y la lluvia, con seguridad, confort y diseño, siempre están presentes en la empresa. La rana de Parimex representa esos valores y tiene su propio nombre: Xuva.

En la actualidad Parimex continúa en transformación y en evolución, y acompañada siempre por su icónica ranita: Xuva, sigue trazando el futuro para la quinta generación de la familia.